Perfecto, intachable, admirable, irreprochable, dinámico, magnifico, ideal, extraordinario, top, excelso, prodigioso, asombroso… Así fue como jugó San Lorenzo frente a Argentinos.
La gente pedía a gritos cambios no solo de apellidos sino que en cuanto a la actitud. Y esas modificaciones quedaron claras por lo que significa ponerse la camiseta de San Lorenzo. Hay que ir siempre al frente con actitud y sin miedos.

El primer tiempo fue a lo Liverpool. Fuerte para atacar y duro en defensa. Ganó todas las pelotas divididas, siempre tuvo gente en el área rival y aprovechó las oportunidades que tuvo. Fue tan eficaz que se fue 3-0.

Torrico dio mucha seguridad en el fondo y no sufrió con los centros. Ferrari, Gonzalo Rodríguez y Arias tuvieron cosas de Sergio Ramos, Pique y Van Dijk. Por arriba, por abajo y usando el cuerpo fueron impasables. En Alemania a la defensa le decían el muro de Berlín.

Los melli Romero demostraron que tienen un nivel superior para el futbol argentino. Jugaron, se divirtieron, tiraron caños, hicieron magia con una pelota. Cuentan que los hermanos Laudrup jugaban de la misma forma.

Monarriz cambió y acertó. Es totalmente lógica su continuidad por los próximos tres partidos. Con compromiso y unión este equipo está para grandes cosas.
El Liverpool de Klopp tuvo derrotas que lo obligaron a realizar cambios. El San Lorenzo empezó a plantar las primeras raíces que van floreciendo y se ven en la cancha.

Autor Daniel Camblor “El Europeo”