Parece ser que va llegando el momento. Vamos asistiendo a los “últimos” tiempos, en el campo de juego, de algunos jugadores que han marcado la historia grande de nuestro amado San Lorenzo. Pero también hay que decirlo, se viene una nueva camada en donde, cada etapa del proceso, será importante para lograr “disfrutar” del fútbol de los más jóvenes, que rindan y alcancen sus objetivos en el Club. Para eso el relevo generacional deberá ser muy cuidadoso para no cometer errores del pasado.

La primera vez como titular de Nahuel Barrios en último partido, compartiendo un rato de campo de juego con el jugador que más consagraciones tiene con la camiseta azulgrana, Leandro Atilio Romagnoli, parece ser el claro ejemplo de cómo amalgamar juventud y experiencia.

Muchas veces hemos de reclamar desde estas líneas, la coherencia y la importancia del ser y parecer, entonces entendemos también, lo que vale el ejemplo de Fabricio Coloccini quien supo anteponer los “intereses” de San Lorenzo de Almagro a los propios y cuando le “tocó” correrse y trabajar “por fuera” del plantel profesional lo hizo (si eso era justo o no será para otro análisis) y una vez más eligió quedarse para revertir el momento.

La conducción del grupo, pertenencia y hombría de bien de nuestro “32” deberá ser puesta en valor para Senesi, Nico Zalazar, Rojas (como así también para otros jóvenes) que hoy comparten vestuario y césped con Coloccini.

Pasa algo similar con el respetuoso transitar que tiene Nicolás Blandi por nuestra amada Institución. Quien con un profesionalismo digno de destacar (y que no puede atribuirse a que sea “gente del Club”), predica con el ejemplo que Reniero, Conechny y otros debieran valorar.

Por supuesto, la posibilidad de compartir vestuarios, charlas y experiencias con referentes HISTORICOS y protagonistas del logro deportivo más importante (hasta el momento) en nuestra gloriosa historia como Torrico, Mercier o los antes mencionados, no se les dará a los Pibes del Ciclón todos los días, por lo menos, en el corto plazo.

Entonces, he ahí el desafío de quienes conducen nuestro amado SAN LORENZO, tanto dentro como fuera de la cancha (Dirigentes, DT, Jugadores y demás), de poder sacar provecho de un traspaso generacional ORDENADO y EFICAZ. Donde quienes han marcado un camino de gloria, pertenencia y respeto tengan el lugar y el trato que merecen y que, quienes deben tomar la posta, lo hagan con la misma conciencia y seriedad.

La posibilidad histórica que eso suceda está, esperemos que no haya equivocaciones y que quienes deben tomar las decisiones, y mostrar el camino a los más jóvenes no se vuelvan a equivocar.